jueves, 1 de octubre de 2009

DE NUEVO FRANCIA

Esta es la entrada a Turenne, donde tomamos la limonada
Y esto sigue siendo Turenne estas casa aunque os parezca mentira estaban habitadas.

Este es el pueblo de Collanges , nos llamaba la atención ver en un pueblo tan pequeño con estas construcciones suponíamos que le servían para dominar el lugar.


Estos son los puntos de vigía al lado de las pequeñas casas.

Este es el pueblo de Beaulieu - sur Dordogne, como podéis ver un lugar idílico .

Martel un pueblo medieval y defensivo en otros tiempos


Esto sigue siendo Martel, un pueblo muy pequeño pero con unas construcciones impresionantes que en la fotografía no se pueden apreciar ...


Este es el hotel muy cerca de Sarlat

Sigue siendo el hotel de La Hoirie donde se podía tomar un refresco o incluso cenar, nosotros no pudimos porque un día llovió y al otro cenamos en Sarlat.

Este es el pueblo de Montignac cerca del río es la reconstrucción de un viejo molino.


Y esta es otra parte de Montignac, cerca del río .

Me da la sensación de que este atardecer gris y lento, me ayuda a recordar con cierta melancolía mi último viaje al Perigord y, lo hago, con la esperanza de poder volver a esa magnífica región a la que tanto admiro y respeto por saber preservar el encanto de sus pueblos y, darlos a conocer desde la perspectiva de su historia.
Recordar el esplendor exuberante que los campos tenían a finales de mayo, se me hace cuando menos difícil pero, estoy segura de que ahora, el otoño, les dará también un encanto especial tornándose de color ocre. Como especial tiene que ser, degustar ese sabrosísimo “foie gras” que cuando hace calor, cuesta apreciar un poco más la suavidad en el paladar, y también,el confit de carnard sin olvidarme de la cantidad de excelentes quesos y ¡qué voy a decir de los exquisitos postres de chocolate ¡….Pero no, no quiero entretenerme en su gastronomía que muchos de vosotros conocéis.
Llegar a Montignac un domingo y a las cuatro de la tarde, hace que el pueblo esté sosegado y tranquilo porque, el fuerte calor sólo era resistible para el viajero porque sabe que, el tiempo es su bien preciado. Y, como siempre, decidimos perdernos por sus callejuelas estrechas y empedradas observando multitud de rincones. El casco antiguo, muy conservado y la morfología de las fachadas nos invita a retrotraernos a la época medieval sin olvidarnos de que fue construido como lugar defensivo al otro lado del río. El cielo se oscurece y amenaza de nuevo tormenta así que, decidimos volver cerca de Sarlat porque muy cerca estaba La Hoirie, el hotel donde pernoctamos dos noches. Si el château de Roques en Puysseguin nos gustó, el de La Hoirie era casi como estar en casa … No sólo, por el lugar donde estaba situado, si no también por el buen hacer de los dueños que, han sabido guardar el encanto del lugar y, preservar la estructura del edificio hasta el último detalle; incluso, hasta la decoración para que, el viajero pueda olvidar la frialdad de sentirse fuera de su entorno y, no me cabe duda de que lo consiguieron.
Al día siguiente después de desayunar, nos vamos a Martel, otro pueblo medieval con grandes edificios blasonados . Decidimos buscar la oficina de turismo pero, estaba cerrada, porque nuestro empeño, era saber la historia del lugar después de admirar aquellas impresionantes construcciones en un pueblo tan pequeño .
Seguimos nuestra ruta marcada hacia Beaulieu- sur – Dordagne. Si traducimos el nombre sería Bello lugar sobre el Dordogne y la verdad es que su nombre, le hace justicia porque a pesar de que, el centro estaba un poco abandonado, el lugar, guardaba el embrujo de los pueblos medievales franceses. Allí comimos “ lapin” una especie de conejo guisado con setas que estaba sabrosísimo. Nos llama la atención, la presentación en un frasco de cristal metido en una cesta y a su vez ésta, atada con un paño de cuadros rojos para que no enfriara cosa que, era prácticamente imposible por el fuerte calor que hacía.
Desde allí, continuamos a Collonges – la –Rouge. Un pueblecito situado en una ladera y, de construcción muy distinta a la que estábamos acostumbrados a ver hasta entonces. Las fachadas de las casas eran de piedra, color ladrillo viejo y de escasa altura excepto las casas nobles y los puntos de vigía. Después de recorrer sus calles, me daba la impresión de haber estado metida en un cuento del que me daba pena salir.
De Collonges nos vamos a Turenne, otro pueblo defensivo ubicado en un alto y al amparo de un castillo en reconstrucción. El lugar, muy distinto al anterior pero también, perfectamente conservado y, con el carácter que imprimen los tejados empinados aprovechados al máximo por el hueco que dejan en su interior y, que el pueblo francés, sabe muy bien darle utilidad.
He de reseñar que, todos los pueblos visitados, guardan la armonía y la personalidad sin alterar para nada, el carácter de la construcción de las viviendas hecho que les honra y les imprime carácter.

21 comentarios:

MAJECARMU dijo...

Si las fotos del anterior posts eran fantasías de cuento.. Estas son un ensueño,amiga..Qué bien hechas están y cúanto transmiten..!

Esos pueblecitos medievales con su historia tan bien guardada y sus construcciones y vigías son tesoros que no todos podemos ver.. Me imagino con cuanto valor y veneración los guardas en la memoria,ya que realmente son inolvidables.Hasta sus habitantes serían originales y legendarios..

Destaco tu buena prosa suave y amena,llevándonos ordenadamente por calles y hoteles con ese toque de paz y elegancia tan genuino y personal,amiga.

Mi felicitación y mi abrazo,siempre.
M.Jesús

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Angela...

Muy bonitos lugares nos enseñas hoy, da la sensación de estar recorriendo un país de otra época, lleno de belleza y tranquilidad.

Gracias por invitarnos a conocer tanta belleza.

Abrazos.

Te agradezco tus amables comentarios, ya estoy un poco mejor de salud.

Abuela Ciber dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices armoniosos, es cierto tienen unas líneas de cuentos de hadas.

Cariños y gracias por el grato viaje.

Marcelo dijo...

Parece un pueblo encantado.
Un saludo Angela!

Mariluz Arregui dijo...

Me ha fascinado esta entrada, Angela,
y comparto lo que dice Majecarmu sobre tu prosa, esta vez especialmente.

Yo también admiro la cultura francesa ( ya sabes, desde la adolescencia, cuando estudiábamos francés como lengua extranjera, antes que el inglés), y me deleito viendo las imágenes que nos dejas aquí. A pesar de ser vecinos, qué lejos estamos de ellos en ciertos aspectos..verdad? Nos llevan muchos años por delante..y tenemos que aprender mucho de ellos..

Gracias por esta entrada, me ha encantado

Un fuerte abrazo

moderato_Dos_josef dijo...

Francia preciosos y nostálgicos rincones, buena gastronomía y encima no queda lejos. volveré a visitarla dentro de poco sospecho.
UN abrazo!

moderato_Dos_josef dijo...

Francia preciosos y nostálgicos rincones, buena gastronomía y encima no queda lejos. volveré a visitarla dentro de poco sospecho.
UN abrazo!

Cecy dijo...

Es un sueño, como esos cuentos de casa de chocolate.
Me gusta mucho Angela.
Desearia caminar por esos lugares.

Besos.

María dijo...

Desde luego, leyéndote y mirando esas fotos, una se pregunta..¿qué estoy haciendo aquí? Es precioso,...entiendo tu amor por Francia. Se nota enseguida que has cruzado la frontera, verdad?? Gracias, Ángela, por contarnos la historia de estas ciduades, que desde luego, dejo pendiente para un posible viaje futuro...
Y el "baúl de los recuerdos" está ahí para que saquemos todos aquellos momentos mágicos que nos hicieron vibrar.
Un abrazo muy grande. Es un placer pasar por aquí y observar tus cambios en el diseño de tu blog.
Gracias por tus mensajes.

tia elsa dijo...

Realmente es un lugar de ensueño, y las fotos junto con tus explicaciones permiten que sin conocerlo me sienta un poco viajera. Ojalá puedas regresar pronto, besos tía Elsa.

Susana de Argentina dijo...

Qué hermoso viaje! y las fotos realmente preciosas!! gracias Angela por compartir tus viajes!! tal vez nunca pueda pasear por esos lugares...pero gracias a vos, los conozco, y los disfruto!! muuuuack! buen inicio de semana!!!

manu dijo...

lo lindo de tu paseo es eso de que los lugares se conservan perfectamente y que uno puede disfrutar el pasado viviente de forma plena. a uno le genera la sensación de estar en otro tiempo, la mente se distiende totalmente y parece utópico tener presente como son las grandes metrópolis actuales.

comer en algun restarant perdido en esos pueblos resulta totalmente encantador y refrescante para la mente.

espero que haya una parte tres.


un beso
atte. manu

Sylvia Reguero dijo...

Las magnificas fotos y tu forma de transmitirnos lo que has vivido, me hace sentirme en un sueño, quiero irme y disfrutarlo.
Un abrazo fuerte

Tawaki dijo...

Espléndido. Me trae muy buenos recuerdos.

pro_magicalonso dijo...

Que preciosidad de fotos y de lugares, leyéndote es como si lo viviera en este momento. Un abrazo

apm dijo...

Angela !que maravilla de fotos!, y que bonito como nos transmites tu viaje por el Perigord.

Si te fijas, en todas las fotos puede apreciarse lo cuidados que estan los pueblos, los conjuntos históricos perfectamente conservados, ni un papel, ni un graffiti, todo lleno de armonía y encanto, nada distorsionador... es una gozada visitar y andar y conocer sitios así ¿verdad?, desfrutando de entornos y paisajes pasados en el presente, perfectamente integrados, para eso, los franceses son verdaderamente únicos, y, la gente de los pueblos es absolutamente amable y respetuosa... y no digo nada del foie gras ni del confit de pato, que me encantan, pero ahora, precisamente, ando de régimen, y de comida rica prefiero ni hablar

Lo dicho, un relato delicioso y un viaje precioso, Angela

Muchos besitos

celiabe dijo...

Que placer¡¡¡Lindisimas imagenes'
Saludos
Celia

Tanakil dijo...

¡Qué zona de Francia más bonita! ¿Cómo la descubriste? Debió de ser un viaje muy agradable :-)
Saludos,
Tanakil.

Mari Carmen dijo...

Cuánta magia en esas fotos, en estas letras, Ángela. ¡Si dan ganas de salir corriendo para verlo todo en primer plano! :) Me encantan esas calles, esas flores... Me queda tanto por ver de Francia que una no sabe qué lugar elegir para pasar unos días y descubrir sus paisajes.

Gracias por llevarme por aquella tierra, otra vez :)

Un abrazo

Fran dijo...

Qué pueblos más bonitos. Se ve cómo en Francia cuidan y conservan mejor esos pintorescos pueblos. Aquí alguno queda como Santillana, Pedraza... pero en general no se ha cuidado el urbanismo para preservar ese encanto.

Monica Alvarez dijo...

Hola Ángela:
una Francia marcada por la historia y por el ínterés de preservar su patrimonio.Hermosos pueblecitos como de cuentos.Bellas tus fotografías,que nos transportan a pesar de la distancia.
Saludos desde Chile