viernes 26 de junio de 2009

FELIZ VERANO A TODO@S


Como todos los veranos, me voy a mi casa de un pequeño pueblo marinero por éso estaré ausente unos días. Desde allí, y una vez que ponga todo en orden seguiré visitándote como acostumbro.Estos últimos días se me han ido amontanando las cosas y, el tiempo se me ha ido más rápido de lo que quería ...

Os deseo a tod@s un verano estupendo en compañia de vuestra familia y, a los que estáis al otro lado del Atlántico y en el hemisferio sur, ¡ánimo! porque pronto llega el vuestro. Hasta pronto amigos.

viernes 19 de junio de 2009

HASTA SIEMPRE AMIGO VICENTE FERRER


Querido Vicente:
Sé, que nunca podrás leer lo mucho que todos los que te admiramos, vamos a decir de ti, porque hoy, es un día muy triste para todos nosotros. ¿ Por qué?, te preguntarás con la humildad que siempre te ha caracterizado y, cada uno de nosotros, te responderemos con el corazón en un puño; por tu triste despedida. Te has ido en silencio, como a tí te gustaba hacerlo pero hoy, todos los que te han conocido lloran tu ausencia; ausencia física Vicente, porque, la huella que tú has dejado jamás se podrá borrar por mucho que se empeñen los que piensan que los valores en pos de los más necesitados estan lejos o les pertenece a otros compartirlos... ¡Qué lejos has vivido querido Vicente de la opulencia, de los que compran hombres como si fueran mercancías …¡¡ Qué lejos estaba el horizonte que tú, te habías marcado para tu vida, de los países opulentos, donde el despilfarro es síntoma de vivir bien…!
Tú mismo, has escrito un precioso libro que has titulado “ El encuentro con la realidad”. Sí, Vicente, con la realidad, porque la realidad también es denunciar la miseria y ayudar a erradicarla y, tú; con tu entrega, con tu lealtad y generosidad lo has hecho a lo largo de tu vida.
Intentaste estudiar derecho porque entonces, ya buscabas la justicia pero, querido Vicente, no te hizo falta porque tú mismo, ya habías nacido para impartirla con tu altruismo y, te has llevado el premio al alumno más aventajado intentando llevarla a quienes el albur se la había negado. Has sacado cum laude sin falta de que el tribunal te lo haya otorgado porque tú, querido Vicente, en Anantapur, en uno de los lugares más pobres de la India, has levantado junto a tu esposa La Fundacción Vicente Ferrer y, desde ella, has repartido ayuda a quienes carecían de ella y sin tí, habrían vivido en la más absoluta de las miserias el resto de sus vidas y eso, ya avala el mejor de los honores en pos de ella .
Estoy segura Vicente que, desde lo más alto del lugar eterno, vigilarás y reconfortarás como tú, sólo sabes hacerlo, a mi paisano el Padre Angel para que, la estela que tú has dejado no se borre nunca.
Sé, que en tu ánimo, no está que estemos tristes , pero créeme Vicente, todos absolutamente todos, te echaremos de menos porque hombres buenos como tú, nos hacéis falta y, todos los que te han conocido hoy, llorarán tu ausencia. Hasta siempre amigo.

martes 16 de junio de 2009

QUERIDO JUNIO


Querido junio:
Probablemente si te digo que, tengo una deuda pendiente contigo, no te lo vas a creer y, tal vez, te preguntarás extrañado el por qué de mi intranquilidad respeto a tí y, de no sentirme satisfecha conmigo misma, sin antes pedirte disculpas después de un largo tiempo…
Verás; ahora lo vas a comprender cuando te diga que, en mis años de juventud he llegado a tenerte verdadero hastío si, y, he sentido rabia contenida por no haber podido tacharte del calendario de mi vida. Por entonces, si supieras ¡cuánto te he odiado! Y tú, sin alterarte, te introducías en mi vida sin yo quererlo.
¡Cuántas noches he pasado sin dormir!... ¡Cuántas tazas de café habré tomado para que mis neuronas se sintieran lo suficientemente despiertas para razonar aquellos temas que iban quedando apartados….!
¡Cuántos folios he tratado de asimilar en tus largas noches y, que muchas veces, se me hacían eternas por lo árido del contenido!.
Y, ya ves, querido junio hoy, en cambio, siento nostalgia de ellas. ¡ Si pudiera dar vuelta al reloj de la vida, sabiendo lo que sé... Y, con la experiencia que he acumulado con los años no te hubiera odiado como entonces lo hice…No, no he sido justa contigo y, debo de pagarte sin acritud todos los favores que me has hecho y que yo, creía que me imponías a la fuerza… Por eso querido junio, desde esta humilde cuartilla reciclada, me siento obligada a pedirte perdón y, agradecerte, que aquellas noches de insomnio impuesto, hayan dado su fruto y hoy, las recuerde un poco lejanas en el tiempo pero agradecida de corazón.

martes 9 de junio de 2009

QUERIDO RELOJ


No se porque extraña razón, últimamente me atrapas cada momento y, no me das tregua a sentir que cada instante debo vivirlo con firmeza, con decisión, con intensidad. No entiendo tu empeño, en no darme tregua para que cada instante no sea motivo de…- Ya no tengo tiempo para hacer esto o aquello.- Tampoco comprendo el porque, de sentirte mi guardián, el jefe de mis horas, el dedo inquisidor que apunta y decide que, tengo que hacer esto y, no lo que me apetece…¿ Por qué intentas decidir tú, por mí.?¿ Por qué valoras tú, mi libertad, haciéndome partícipe de que mi tiempo es oro y, tengo que vivirlo programada como una máquina…. ?
Pues no, no me siento un aparato al que le das cuerda y anda, al que le impones el horario de sus obligaciones y, le robas el de las devociones. Al que le brindas con insistencia que los días deben ser tan monótonos como obligados a causas impuestas…
Sé que no puedo pararte, ni siquiera detenerte por unos momentos cada día pero, lo que no quiero, ni espero, es que tú, te esfuerces en ser mi fuerza motriz haciéndome partícipe de tus decisiones porque tú, querido reloj, tan sólo marcas el tiempo y yo, concreto mis decisiones.

miércoles 27 de mayo de 2009

ACUDÍ A TÍ, COMO UNA ADOLESCENTE...

Apenas hace unos días que te he dejado y, ya siento nostalgia de tí...No, no te extrañes si te digo que estoy enamorada de tí y, de lo que representas - ser, ese gran país que. admiro y adoro cada vez más.... -
Nunca, había tenido la oportunidad de visitarte en mayo y, ya ves, este año, sin apenas platearlo surgió la ocasión y, no lo dudé, acudí a tí como una adolescente y, la impresión ha sido magnífica, impresionante, distinta y, en el fondo, has hecho que mi añoranza se precipitara antes... Tal vez: te preguntarás el porque, y te respondo.Tus paisajes, estaban lozanos, henchidos de verde esmeralda, de flores propias de la época como las amapolas que se mecían entre el verde claro de los campos dándoles, una armonía perfecta para mi gusto... Las acacias, rendían tributo a la primavera con sus florecillas blancas y diminutas y, no por ello, menos espectaculares, ni tan sólo por ser sencillas... Y, en cambio, los rosales se manifestaban al viajero con toda su armonía de color y forma y, que, sólo en mayo, se pueden apreciar. Y, ¡qué puedo decirte de tus cielos!, de ese cielo azul intenso, quebrado por grandes nubes de color blanco inmaculado y, que, al atardecer se tornaban gris oscuro. El calor, era sofocante a pesar de haber tan sólo 30º ó 33º . Sabía que cada estación tiene sus connotaciones y, en la que estamos, el rápido calentamiento de la tierra y el embolsamiento de vapor de agua con masas de aire frío en altura ,hacen que las tormentas hagan acto de presencia al atardecer para luego, salir de nuevo el tibio sol dándole al paisaje un brillo especial.



Querida Francia; has dejado en mi retina, imágenes de tus paisajes que jamás podré olvidar y, me viene a la memoria tus inmensos viñedos aún, de verde claro al lado de S. Emilion. Tus característicos trigales que si en anteriores visitas ya aparecían cortados, en esta, los he podido contemplar prósperos de color verde oscuro y que, al amancer se me antojaban como mares plateados debido al fuerte rocío de la noche...
Y, ¡ qué voy a decirte de tus pequeños pueblecitos medievales! encaramados en la montaña, adornándola e imprimiéndole carácter aún más porque, si algo tienes querida Francia es, personalidad, encanto y orgullo de sentirte grande y de preservar tu historia como sólo tú, sabes hacerlo que no es poco. Si amas la naturaleza y lo auténtico como yo, no lo dudes, seguro que Francia no te va defraudar. ¡Inténtalo! pero, si te mareas, no es tu sitio.
Seguiré contádote más cosas pero, antes pasaré para leer lo que me he perdido del tuyo.


miércoles 13 de mayo de 2009

APROVECHO UN MOMENTITO


Aprovecho un momentito para decirte que me voy unos días y que, a mi vuelta, volveré a leerte como de costumbre. Hasta entonces un abrazo

lunes 4 de mayo de 2009

POR EL VALLE DEL SAJA

Una de las calles de Barcena Mayor. Como véis perfectamente conservado el pueblo.
Todos los corredores estaban adornados .

Esta, es una de las casas que más me gusto.


Los caballos siguen pastando ajenos a nosotros....



Esta es una de las calles de Reinosa y la fotografía de abajo es el edificio del ayuntamiento










Sabíamos, que la parte interior de Cantabria no podía fallarnos por razones que avalan la idiosincrasia austera y acogedora que, el pueblo montañés sabe ofrecer.
Y, que la orografía era mucho más suave que la asturiana y, no por ello, quedaron sin aislar algunos de sus valles configurando modelos de vida cerrados en si mismos con peculiaridades que íbamos apreciar en su caserío y, aprovechando aquel sábado libre decidimos conocer el Valle del Saja.
Tomamos la autovía que va desde Torrelavega a Reinosa y, decidimos cruzar de norte a sur la comunidad. Reinosa, hasta entonces, era para nosotros desconocida. Las únicas referencias que teníamos eran de cuando la citábamos como lugar industrial de la vecina Castilla la Vieja en nuestros años de bachillerato. Eran otros tiempos y, con una configuración administrativa muy distinta a la actual.
Recorriendo sus calles, hemos apreciado que la pequeña villa aún atesora vestigios de ser la capital de la comarca de Campoo al juzgar por los equipamientos administrativos y de servicios rotulados en algunas fachadas a la vez que, se mezclaba la modernidad de alguno de sus comercios con la nostalgia de un pasado que si bien fue própero en algun tiempo hoy, espera el devenir de un resurgimiento gracias al sector turístico. No nos imaginábamos que aquel pueblo aletargado en la nostalgia del pasado y el sosiego actual de sus gentes nos ofreciera una arquitectura civil que al juzgar por su morfología nos hablara de la prosperidadde finales del XIX y, en sus calles pudimos ver los vestigios de un Teatro Principal y el austero edificio de lo que hoy es el Ayuntamiento. Sin olvidarnos de las casas blasonadas lo que nos permite sospechar que el lugar estuvo en manos de señores feudales.
La mañana, estaba demasiado fría y, decidimos tomar un café atraídos por los efluvios de mantequilla mezclada con harina y que sólo a los golosos nos agrada…Al marchar nuestros ojos quedaron anclados en aquellos hojaldres recíen hechos y en aquellas deliciosas pastas. Decidimos comprar pero, con la amabilidad que caracteriza al montañés la señora nos invita a saborear lo que ella llama pan-tortillas ¡exquisitas!.Felicitamos a la dueña y le dimos las gracias después de hacer acopio.
Después de comer emprendimos viaje al Alto Campoo para desviarnos hacia el norte por el valle del Saja. Dejábamos atrás la planicie que separa la cordillera Cantábrica de Castilla León y recuerdo con admiración aquellos parajes delimitados por cercados de piedra salpicados de chopos amarillentos que presagiaban la caída de la hoja….Aquel paisaje acotado y dibujado por la mano del hombre campesino, nos demuestra que además de quererlo lo mima como nadie y, lo cuida mejor.
Bajar hacia Bárcena Mayor por una carretera estrecha pero, perfectamente conservada nos encantó. Varias veces nos detuvimos para apreciar el silencio de aquellos parajes roto solamente por el murmullo del río y, contemplamos extasiados los espléndidos bosques de abedules, hayedos y robledales….
Y, llegamos a Bárcena Mayor, un pueblo situado en un entorno privilgiado y que conserva con dignidad los envites de los años en las fachadas de las casas. Afortunadamente Bárcena guarda el embrujo del pueblo montañés con corredores y galerías de madera fornidas por los avatares de un clima frío y húmedo. Las fachadas se sustentan sobre soportales con arcos de sillares y aleros anchos que además de configurar la estructura arquitectónica montañesa la embellecen dándole el sello que caracteriza su arquitectura popular.
Nos despedimos de Cantabria sabedores de que, nuestra vecina no sólo nos atraía por su personalidad y encanto si no también, por el buen hacer de sus paisanos.