martes, 12 de octubre de 2010

BORDEANDO EL DORDOGNE Y SUS AFLUENTES


Mientras terminaba de leer mi último libro de Marie Sabine Roger sin querer, apuré los recuerdos de mi último viaje a Francia a finales de mayo y, cuan ferviente admiradora de este vecino país, retrotraigo imágenes de aquellos paisajes envueltos en nostalgia por no poder estar ahora allí y, ¿por qué con nostalgia? porque estoy segura de que si en mayo, el paisaje era espléndido y flexible a la explosión de la vida; ahora, cuando la naturaleza decide amortiguar el bullicio y, relajarse plácidamente entre ocres y marrones, mi retina, se esfuerza para recordar aquellas manchas forestales de color verde intenso rendirse a los colores del otoño suaves y bien conjuntados e, intuyo que, mientras el bosque espera tranquilo la llegada del letargo invernal, todas aquellas bastidas acopladas en las laderas de las montañas , estarán replegándose sobre si mismas bajo una ligera capa de niebla porque, no en vano, todas ella, tienen el privilegio de mirarse en el espejo de los afluentes del río Dordogne a la vez que, han asumido su condición de haber sido construidas como lugares defensivos. Además de ser, un deleite para el recuerdo de la historia fechado en la guerra de los cien años lo es también para, poder contemplar ese cielo azul profundo a la vez que, apetece perderse por sus callejuelas empinadas aunque el calor sea casi insoportable debido a la alta humedad y máxime para un viajero del norte nunca acostumbrado a 39º con un 80% de humedad.
Y, ¿ por qué es apetecible? porque todo está dispuesto para empaparte de que si de algo se sienten orgullosos - gesto que les honra- es de saber plasmar muy bien, su pretérito con su presente y sin desperdiciar para nada, su historia y porque no, su idiosincrasia.
Y si me sigues, acompañame a
Monpazier Una bastida de planta cuadrada , muy conservada y con un encanto especial
Esto es Caduin, un pueblecito pequeño pero con una gran tradición religiosa y una magnífica colegiata.
Estas dos fotografías siguen siendo de Monpazier A pesar del fuerte calor y de no haber una nube en el cielo al poco rato se formó una gran tormenta ...
Staing , al llegar aquí la temperatura había bajado porque ya había pasado la fuerte lluvia. Os diré que he visto en este pueblo una luz que difícilmente olvidaré....
Este es un pueblo muy pequeño bañado por el Olot afluente del Dordogne y otro más que no recuerdo el nombre, tenía un impresionante castillo que no hemos podido ver a nuestro pesar porque estaba en obras .
Y este rincón me encantó es en Staing , otro pueblo defensivo con mucho encanto. Un poco abandonado pero que estaban empezando a reconstruir .

Y estas dos fotografías son de Entreygues . Como veis, el pueblo se confunde con el paisaje sin alterar para nada la personalidad del pueblo.
Y esta, es de Conques, otro pequeño pueblo totalmente solitario entre dos montañas muy bien conservado y sitio obligado para el que hace el camino de Santiago.
Y esta es la catedral, muy sobria por dentro y en el dintel escenas del románico perfectamente conservadas.
Fignac, una pequeña villa que a simple vista no parecía interesante pero una vez que recorres sus calles te das cuenta que ha sido un lugar donde ha habido un gran cruce de culturas. Merece la pena perderse y buscar los rincones...
El ayuntamiento de la villa citada muy sobrio el edificio y al lado un museo etnográfico que no hemos podido ver porque estaba cerrado .


25 comentarios:

Voy de anónimo. Tengo cita en psiquiatría... dijo...

Te entiendo bien, yo que soy cordobés del interior más seco, residiendo en Valencia, 80 de humedad es habitual. Aquí, en verano, la gente no suda en tanto yo voy chorreando.

Apetece, no obstante, una vueltecita por esos puieblos.

Un beso.

apm dijo...

Vaya Ángela, parece que soy la prime... sin comentarios tu entrada, maravillosísimas las fotos, y ya sabes que coincido plenamente contigo: Francia es un país hermosísimo... de norte a sur, de este a oeste y por supuesto el centro. No conozco esta región del Dordogne, pero evidentemente que es preciosa, no hay más que ver las fotos, independientemente de tus letras -que también nos incitan a ir, también-, en fin Ángela, me lo apuntaré para la próxima vez... este verano estuve en Marsella y la costa azul, y en el sur de Italia.
Y oye, hablando de la entrada anterior, sabes, también yo le pondría a octubre el mismo título: sereno y apacible. A mi octubre me encanta por todas esas sensaciones que tu dices, la verdad, si me dieran a elegir un mes entre los doce, solo tendría duda de si elegir octubre o si abril, uno de los dos, pero quizá quizá, más fuera octubre con su dulzura, su serenidad, su recogimiento, su luz apacible y dorada, sus tonos ocres, sus olores... hace dos días llovió en Sevilla después de meses, y me encantó ese olor a lluvia y esas sensaciones de mirar la calle mojada, los tejados mojados, las nubes, el cielo, sentir el frescor... me encantó.

Un besote, uno bien gordisísimo

apm dijo...

Pues no, no era la prime... resulta que el prime es José Alfonso.
Un besote pa los dos (para tí y para él... aunque vaya de anónimo y con cita en psiquiatría)

Marcelo dijo...

Vuelve y demuéstranos las diferencias por el cambio de estación! Estoy seguro que el lugar sigue siendo bellísimo...Y lo describiste muy bien.
Un beso Angela

AleMamá dijo...

¡Qué bonito! gracias por mostrarlo

tia elsa dijo...

Que bonitos paisajes y pueblitos, como dices conjungan tan bien el pretérito con el presente, siempre supe que Francia era bella, tu sólo me lo confirmas. Besos y que puedas regresar pronto. tía Elsa.

Liliana dijo...

Gracias por este maravillosos recorrido; parece como si realmente yo también hubiese visitado esos lugares; si algún voy me resultarán muy familiares gracias a tus palabras y tus recuerdos
Besos
Liliana

María dijo...

Preciosas imágenes!! Tiene que ser un lugar muy especial. Gracias por regalarnos estas imágenes...Sin duda entran ganas de escaparse y pasear por entre esas calles empedradas.
Un abrazo grande!!

MAJECARMU dijo...

Angela,me ha encantado ir de tu mano por esos pueblecitos franceses del Dordogne.La historia está presente en ellos,evidentemente,por eso son más interesantes y misteriosos.Sus muros,escalinatas,callejuelas,casasantiguas.Todo guarda su genuino encanto y sé que a ti es lo que más te gusta,su singularidad,sus antíquisimos detalles y su permanencia quieta y susurrante en el tiempo.¿verdad que hablan y cuenta cosas en silencio...?
Me gusta que busques el alma de los pueblos y del paisaje,porque la naturaleza es la mejor maestra que podemos tener,amiga...!
Te dejo mi gratitud por compartir y mi abrazo inmenso,amiga.
M.Jesús

Mari Carmen dijo...

Qué delicia de viaje, de paisajes, de pueblos, de todo, Ángela. A pesar del calor, merece la pena pasearse por todos esos hermosos lugares. Yo en estuve en Provenza el verano pasado y no disfruté tanto como hubiera querido porque el calor era insoportable y, sin embargo, tenías que estar paseando, visitando, caminando por los campos y villas. Aún resuenan en mis oidos les cigales, las chicharras, con su monótono canto dando vida a los olivares, a la campiña.
Francia es preciosa. Nunca me cansaré de viajar por ella aunque no lo hago tan a menudo como me gustaría.

Un abrazo y gracias por tu lindo reportaje.

Abedugu dijo...

No me extraña que añores ese viaje a Francia, es un país muy hermoso y el recorrido que hiciste es envidiable y las fotos magníficas.
Un abrazo

Fernando Manero dijo...

Sabes transmitir lo que realmente deseas. Y lo consigues. El gusto por el viaje, el disfrute por lo que te rodea, el placer que proporciona un paisaje bello, el reconocimiento del valor de los detalles, de los pliegues y repliegues de un mundo por descubrir y que pones a disposición de cuantos te siguen. Comparto, ya lo sabes, ese interés por Francia, ese apego por el cuiaddo que los vecinos ponen en lo que tienen. Recorrer Francia es una de las aficiones más gratas que se pueden tener. Y si encima se comunican con la calidad con que tú lo haces, ¿qué más se puede pedir? Un fuerte abrazo

Xuaqu dijo...

Gracias Ángela por esta entrada, me dan ganas de coger el coche y presentarme por esos parajes porque ahora en otoño tienen que ser impresionantes, espero que algún día pueda acercarme por ellos y ponerles las distintas caras según la estación. Qué envidia de lugares¡

Cecy dijo...

Angela! Una de las fotos tiene una casa con una ventanita y una puerta pequeña, que me quede mirandola de tal manera que me vi viviendo ahí.
Que bonito.
Y soñar no cuesta, porque con tu paseo uno se siente en un ensueño!

Abrazo inmenso!

El Ser Bohemio dijo...

NOOO la verdad esto es increible. es hermoso. Que arquitectura cuanto verde. Te felicito por la entrada. Fue genial para los ojos. besos

http://el-ser-bohemio.blogspot.com

Mercedes Cardona dijo...

MIS PENSAMIENTOS. MERCE CARDONA.


dice, es la primera vez que visito tu casa, y la verdad he quedado prendada del hermoso reportaje que has hecho, mientras iba pasando las fotos era como si estuviera allí.

Gracias por hacernos disfrutar de todo lo bello que has visto.

Un beso

bigudi dijo...

Pues bueno....que decir.... Vida y sendero , me encanta y ahora me encuentro con este tesoro tambien , gracias a las dos por vuestras cronicas de viajes que ya son , por medio de vuestra mano y generosidad,parte de mi, que gusto de lectura y descripción , que suenen las campanas , se abre el telon.

RAFAEL LIZARAZO. dijo...

Hola, Ángela:

Hermosos lugares, plenos de belleza e historia, he recreado todo un paseo turístico en cada una de las fotografías.

Seguramente, será para ti muy placentero conservar tan bonitos recuerdos.

Gracias por visitarme,

Abrazos.

manu dijo...

Esperaré que tengas seguido arranques de nostalgia, porque ya te lo dije varias veces, me parecen encantadores tus recorridos por los pueblitos franceses, con las fotos y acotaciones. Es un placer y un disfrute.

¡Un abrazo!

Mari Carmen dijo...

Querida Ángela, cada vez que veo estas fotos me dan ganas de salir corriendo para perderme en esos pueblos franceses que son una pura gozada :)

Bueno, a ver qué pasa este fin de semana. Espero (¡qué nervios!) que Alonso haga una buena carrera y, si es posible, que la gane :) Toca madrugar un poco, pero no importa.

Un abrazo :)

Abuela Ciber dijo...

Que grato, he ido viajando contigo saborendo cada recuerdo e imagen, recordando a mi madre que tuvo la felicidad de vivir un año por Francia y viajar a todos lados a traves del tren.

Te dejo cariños y desos de un hermoso domingo!!!!!

Cecy dijo...

Buen fin de semana querida Angela.
Paso a dejarte un abrazo.

Mari Carmen dijo...

Ángela, ¡LO CONSIGUIÓ! Qué grande es Fernando, qué grande. Sé que has disfrutado tanto como yo. Llevo todo el día encantada de la vida y hasta he visto la carrera dos veces. Fantástico. Anda, todo eso por si alguien dudaba de que es el más grande actualmente :)

Y ahora... a por Brasil. Ya queda menos. Ojalá que podamos felicitarnos :)

Un abrazo

Tawaki dijo...

Los franceses cuidan de sus pueblos con un primor que ya me gustaría a mí ver por aquí.

Su visita nunca decepciona.

Un abrazo.

Patricia 333 dijo...

Querida Ángela !! que gusto saber de ti esos pueblecitos franceses tuve la bendición de recorrer varios de ellos te transforman la vida

Que emoción me da ver todas estas fotos que nos compartes ,voy a estar un ratito aquí en tu blogg ya que tenia un buen tiempo de no visitarte
no se si sepas que tengo otro blogg el 333 por si un día quieres visitarlo me daría mucha alegría :)

Un abrazó muy fuerte