jueves, 11 de septiembre de 2008

PLEGARIA DEL ARBOL

Robles y plataneros rinden tributo a quien los apreció.
A veces la sensibilidad de un hombre bueno nos reconforta cuando nos encontramos su memoria.




Como todos los veranos, nos es grato pasear por veredas solitarias y tranquilas en las tardes nubladas de agosto y, este año, mientras hacíamos camino nos sorprendió en un pueblecito de apenas 10 casas un pequeño monolito donde rezaba Plegaria del árbol y, tan extrañados como sorprendidos, nos acercamos a leer aquella letra menuda y gastada por el paso del tiempo. El emplazamiento casi idílico, porque estaba situado entre robles probablemente centenarios y, no muy lejos de una ermita. El lugar, hermoso, tranquilo y con un olor penetrante a pino de los bosques cercanos.
El hallazgo, nos invita a pararnos, a sacar mi máquina de su bolsa y, hacerle unas cuantas fotos y hoy, quiero rendir con vosotros, un pequeño tributo de admiración al Dr. Avelino González quien firma. Probablemente llevado por su amor a la naturaleza y especialmente hacia árbol porque donó en 1957 este pequeño monolito. Tengo la impresión de que a Avelino González, le apasionaba la armonía de la naturaleza y nos dejó un recuerdo para que el árbol no fuera atacado por el brazo inquisidor del hombre y si me permitís, de la filosofía que Rabindranath Tagore derramó sobre este poema o, ¿me equivoco? … Probablemente no esté en lo cierto pero, creo recordar haber leído en mi adolescencia algo parecido, la memoria me juega una mala pasada por el tiempo transcurrido… si es así, desde aquí, pido perdón. Pero, esto no es óbice para reconocer el mérito de este buen hombre que gasto parte de sus ingresos allá por 1957 para recordarnos el beneficio que nos da nuestro amigo el árbol.
Y, si queréis acompañarme, oiremos la súplica que nos ofrece el árbol cuando antes de cortarlo nos dice; ¡Reflexiona! No levantes contra mí, tu brazo armado. Te doy sombra y, a la vez te imploro para que me dejes crecer sin molestarme.Te ofrecezco salud, belleza y deleite - ¡ qué generosidad la suya!.- Te doy mi vida para remediar tus apuros económicos.- Nosotros, más egoístas él, más solidario incluso hasta su muerte.- Hasta de mis hojas ya caducas te sirves para fertilizar tus campos. Con temor te pido piedad y te exhorto; cuando me podes no me mutiles, usa tu inteligencia.Te recuerdo como la madera, y el papel que te acompaña durante toda tu vida hasta la muerte lo tienes gracias a mi y a mi gran generosidad al igual que algún alimento. Y, por fin termina haciéndonos partícipes del horror que siente por el fuego, y nos implora que si de verdad lo amamos, lo defendamos.
Este post quiero dedicárselo al titular del blog Reyno de hayas para que cuando camine por su hayedo se de cuenta de que aquel es su reino.

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21 comentarios:

Fernando Manero dijo...

Muchos debieran leer mensajes como éste para que su actitud ante la naturaleza fuera más sensible y respetuosa. El árbol atlántico es tan hermoso como crítica la situación en que se encuentra. Pasear por uno de sus bosques del Norte es una de las experiencias más gratas y maravillosas que imaginarse uno pueda. Tomo buena nota de esta plegaria, que resume magníficamente el sinfín de sensaciones que el bosque proporciona. Un cordial saludo

Luis López-Cortés dijo...

Me he perdido algunas entradas. Permiteme que las vaya degustando poco a poco. Gracias por todo. Besos.

Marcelo dijo...

bellísimo Angela! Y la gente pasa por su lado sin reparar en su importancia...sobre todo en las ciudades!
Un abrazo

tia elsa dijo...

ay Que hermoso, y es verdad cuanto bueno nos dan los árboles y el hombre en su egoismo sin límites destruye lo que la creación con tanta inteligencia nos dió para hacer de nuestro planeta un hogar ideal, besitos tía Elsa.

zoraida999 dijo...

Me gustan los arboles, las plantas y el sesiego que dar pasear a su lado. Deberiamos cuidarlos mas y no entiendo porque no repoblamos mas, con solo un arbol cada uno, llenamos el mundo....

Mari Carmen dijo...

Después de ver tanto verde, tanto árbol maravilloso, tantos paisajes tan placenteros por ese norte magnífico que tenemos, no una plegaria, sino todo un rosario de plegarias elevaría yo para que se cuidaran y amaran nuestros bosques.

Un abrazo, Ángela

manu dijo...

es muy lindo lo escrito y nos invita a reflexionar. que poco cuidamos a la naturaleza!

cerca de casa, alguien podó un arbolito chiquito que poco podía molestar....entonces los vecinos dejaron un cartel en el lugar del hecho macabro, que dice: al autor de este asesinato...le deseamos un pronto futuro colmado de cemento y nada de oxígeno...afectuosamente sus vecinos.


saluditos!

.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ dijo...

Los árboles!que maravilloso regalo de la naturaleza y nosotros los humanos a veces tan insensibles e inconscientes del bien que ellos hacen a la naturaleza los arrancamos sin piedad,pues tu post me encanta y celebro que exista un lugar donde se levante la plegaria del árbol,todo a nuestro alrededor debería ser cuidado,tenemos un solo plantea y no terminamos de entender eso,un abrazo querida Angela,ha sido un gusto leerte.

AleMamá dijo...

¡Qué bien le vendría tu post a éstos vándalos con licencia municipal!
Bss

Las Pacas dijo...

Hola angela, me ha emocionado mucho tu comentario, no te pongo cara pero sé que tienes alma. He visto tus dos blogs, no se cual es mas bonito. El de la costura me ha encantado , que manos, ves yo para eso soy nula. Me gusta haberte encontrado .

okaza carlita dijo...

Como siempre, fantástico como vinculas todo.
Ya te he mencionado lo importantes que son para nosotros los árboles y como en ellos hemos confiado para superar nuestro dolor.
Siempre respetaré mucho a esos señores sabios de hojas verdes.
Abrazos mexicanos.

Tawaki dijo...

Así como el agua me fascina en cualquiera de sus formas, los árboles me hechizan. Más aún si hablamos de ejemplares centenarios. Sólo ellos saben lo que ha pasado bajo sus ramas y ojalá aprendiésemos a respetarlos más.

Un beso.

María dijo...

Me encantan los árboles...de hecho...los necesito...Una plegaría preciosa, a la que me uno. La armonia es necesaria en nuestra vida...nos llena cada momento, cada instante...y los árboles dan muchísima paz, tranquilidad, son antidepresivos naturales que llenan nuestras vidas de momentos maravillosos...Una entrada estupenda, Angela...

bardinda dijo...

Una plegaria preciosa y una fotos que invitan a pasear y respirar por ese rincon lleno de paz.

Un saludo

amigoplantas dijo...

Hola buenaaasssss

Por razones operativas, se ha cambiado la dirección electrónica de dos blogs, aunque ambos siguen enlazados a través de blogs intermedios, su nueva dirección directa es:

Reyno de Hayas http://cristalizaciones.blogspot.com/
Currando por la Paz http://migranhobby.blogspot.com/

ROHIT dijo...

hi
hello
how was your day?
i liked your blog
you are fantastic!!!

really nice blog
fabulous fantastic
bye
take care
see you

Javier dijo...

Me ha gustado esa iniciativa que nació el mismo año que yo, somos muy viejos los dos. Esperemos que no pasé por allí un especulador de terrenos, porque además de especuladores me parecen que de letras casi no entienden nada, sólo de números que contengan muchos ceros.

Un abrazo

Inés Bohórquez dijo...

Hermoso Angela, y cierto que todos deberían leerlo antes de continuar.

La vida es un ciclo interminable pero ultimanente todo se está comenzando a terminar que ironía!

Que bello planeta tenemos solo que estamos empeñados en destruirlo a como de lugar.

Exclente post mi querida amiga te dejo un abrazo fuerte y muchas bendiciones.

Susana de Argentina dijo...

Oh! Angela! qué bonito post! sabes, a mi me gusta abrazar a los árboles, te dan una energía! te dejo un beso enooorme! muuuy buena semana y nos vemos!! ya me han terminado el arreglo!! claro, que ahora me queda lo peor! el polvillo a sacarrrr!!! besos amiga y gracias, siempre por tu grata compañía!!! Muuuack!!

elmundodemayu dijo...

Hola Angela, me ha parecido preciosa la plegaria y preciosas las fotos con ese paisaje tan bonito. Un beso...

Abuela Ciber dijo...

La paz y sonidos delicados se sienten al pasear por arboledas, lo viví intensamente cuando pude vagar ente aquellos gigantes que un día, pequeños e indefensos planté.
Su recuerdo siempre me acompañará.
Ojala las personas plantaran aunque sea un solo arbol y lo cuidaran a lo largo de sus vidas, aprenderían muchisimo, una cosa por ejemplo el dar sin pedir nada a cambio.
Cariños y gracias por tus visitas y sentires.