domingo, 30 de noviembre de 2008

NOVIEMBRE, NO ME HA DADO TREGUA


Aquí; en el norte, noviembre no ha querido portarse bien con nosotros. Ha sido un tanto tacaño de luz, se ha empeñado en ser gris plomizo, en cargar de agua el nivel hídrico del suelo por sus excesivas lluvias y, lo que es peor no ha querido regalarnos horas de sol para que esa pequeña intensidad de luz que va desde las diez de la mañana hasta las cuatro y media aproximadamente fuese siempre muy escasa y, a partir de entonces cayese la noche a pasos de gigante…. Y, por todas estas circunstancias en cadena, mi cerebro se ha puesto en guardia haciéndose muy perezoso y, se ha dejado seducir por esas escasas horas de luz y, se ha aletargado a la vez que a mí, me ha arrastrado a un pequeño anquilosamiento de decisiones, de ilusiones, de ganas de hacer lo que antes hacía, de apatía a la hora de enfrentarme a lo que me gusta hacer y, en esos ratos libres que me quedan sin ganas por hacer nada, me da la impresión de que la vida se nos escapa a pasos vertiginosos y, no me da tiempo hacer todo lo que tengo proyectado….Es,¡ cómo si con tan poca luz! mi ánimo, no fuese lo suficientemente fuerte para hacer lo que hago siempre. Tengo la sensación de que mi cerebro necesita descansar y adormilarse hasta que las tardes vuelvan a crecer o que por lo menos el sol brille con intensidad aunque tan sólo sean unas poquitas horas. No, noviembre este año, no ha querido regalarme la suficiente luz solar para que mi adormilado cerebro se desperezase, ha sido todo lo contrario. Mi mundo de apatía- que no quiero ni me hace falta-se ha hecho indolente y, ha intentado atraparme y, lo ha conseguido. Pero, en este mes de diciembre que hoy comienza, haré todo lo posible para que, esta desgana no eche raíces porque tampoco diciembre es favorito. Hoy, he decidido ver esta falta de luz como algo pasajero, algo eventual y, trataré de ser positiva para superar esta indiferencia que no me apetece asumir porque me aburre, me enmohece, me corta las alas para poder volar y vibrar… Por eso me volveré menos vulnerable y, seré más fuerte, aunque sé que la fotosíntesis está ahí pero yo, también se pisar fuerte.

17 comentarios:

Libertad dijo...

Te comprendo tan bien Ángela...compartimos lo bueno y lo menos bueno del Norte. La falta de luz apaga nuestro ánimo. Y, como los osos parecemos hibernar.
Quizás sea la época en la que el descanso nos va llenando de fuerzas para iniciar el año con energía e ilusiones.
Tu manera de escribir transmite todo tu sentir!
Un cálido abrazo que quite el frío.

Marcelo dijo...

Vas a ver que lo conseguirás Angela! Un beso desde los sofocantes días de Buenos Aires!

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Angela...

Como dice un refrán popular:

"Si por allá llueve por aquí no escampa"

También a mi me pasa lo mismo con los interminables días de perinaz lluvia, que lo mantienen a uno refugiado en el hogar sin querer hacer nada y más condiderando que mi ciudad de encuentra ubicada a 2.775 m.s.n.m.

Por acá el inviero ha sido tal, que la gran mayoria del país se encuentra en emergencia por las inundaciones.

Un abrazo,

Rafael H.

Mari Carmen dijo...

No te preocupes, a mi me suele suceder así, son tantos los proyectos, las cosas que quiero hacer que ese mismo frenesí me hace que no sepa por dónde empezar, o sí, sé por dónde empezar pero... me da una pereza... Casi lo mismo que a ti.

Un beso, guapa, cuídate y... tranquila.

josé javier dijo...

Es difícil entender tu nostalgia del sol cuando noviembre ha sido en Sevilla uno de los más luminosos del año, a pesar que evidentemente los días son más cortos.
De todas formas te diré que la luz la llevas dentro, no tienes que buscarla entre tus queridas montañas.
Mírate y tendrás que ponerte gafas de sol.
Un beso. J.J.

AleMamá dijo...

Haz acopio de energías ahora, para liberarlas cuando el invierno nos alcance en el hemisferio sur.
Besos

zoraida999 dijo...

Es importante es la luz y el calor del sol para nuestro estado animico. Llevo 5 a;os viviendo en Sevilla, despues de una mas larga temporada en un pais del norte de europa, donde el sol clamaba por salir y los demas sufriamos su no estar....Ahora me siento encantada y no cambiaria esto por nada y eso que no soy de aqui, pero la alegria de vivir se plama en cada sitio y en cada minuto del dia...

OnlyMary dijo...

Angela,
todos tenemos derecho a sentirnos perezosos de vez en cuando, sin sentirnos culpables. Pero te animo a que no te pierdas ni un minuto de este invierno que nos ha llegado a todos, con frío, sin luz,
con humedad, con mil tareas entre las manos.
No te lo pierdas, pasará rápido, y no volverá!

Un abrazo fuerte fuerte de ánimo,
y un besote

Sylvia Reguero dijo...

Anímate que el invierno tambien tiene sus encantos , yo soy invernicola y lo puedo disfrutar poco , aqui en Málaga,por eso ya sabes que añoro Asturias.
Cuando los dias son ,cortos lluviosos..., me pertrecho confortablemente en mi casa,leo coso , pero me siento tan activ como siempre,sacude un poco esa pereza ,el verano llegará.Un abrazo

elmundodemayu dijo...

Me siento super identificada contigo. A mí el otoño me gusta mucho pero tienes razón, este año, a mí tambien me ha llenado de pesimismo y apatía, espero que pase pronto...
Un beso...

Fernando Manero dijo...

No me extraña. Alguien como tú necesita el sol para abrir los ojos y sonreir. Cuando el sol sale en Asturias la paleta de colores se expande en todas las direcciones, los murmullos se convierten en voces sonoras, los árboles se empeñan en hacerse oir en todas las direcciones, el mar empuja sus brisas para que todo el mundo participe de su ceremonia. Comprendo tu necesidad de luz, pero no te quepa duda de que, aunque la luz se difumine de vez en cuando, siempre acaba por salir. Un abrazo

Fran dijo...

Cómo nos influye todo: las horas de sol, la temperatura...
Bueno, parece que necesitamos aletargarnos en alguna ocasión. A mi me pasa cuando llega el frío y cuando llega el calor. Pero luego el cuerpo se hace con la situación y ¡Al ataque! Yo pienso que hay que dejar tiempo al tiempo y seguir un poco la naturaleza, sin pasarse, pero darnos un respiro si hace falta.
De todas formas espero que en diciembre tengáis más rayitos de sol.

María dijo...

La verdad, es que los hogares que se crean en el norte, son maravillosos...quizá tiene que ver esos días grises...y luego cuando el sol brilla, sale de una forma especial...porque ves lo que ha sucedido en la naturelaza mientras estaba gris...y los colores, llenan tus ojos. Espero que poseas un calido hogar y disfrutes de un mes de Diciembre con mayores colores...besines

tia elsa dijo...

Supongo que la falta de luz y la oscuridad ten temprana en la tarde da esa necesidad de dormir y de estar aletargado, espero que diciembre se porte un poco mejor, besos tía Elsa.

manu dijo...

evidentemente vivimos de ciclos, tenemos altos y bajos. será cuestión de que puedas pasar estos momentos de quietud...para volver a la actividad donde todo fluye.

seguramente así será...así será.

saludos!!

María dijo...

A mí el otoño no me gusta nada, ni el invierno tampoco, prefiero el verano el cual hay más luz y parece que la misma como si nos iluminase, pero debemos comprender que todo llega, que todo pasa, y que volverá, por eso debemos dejar vencer la apatía, la nostalgia, y tirar para adelante, porque no hay vuelta atrás y la vida sólo se vive una sóla vez, y aunque hay momentos que nos toca vivirlos un poco más apagados por las circunstancias que nos pueda suceder, debemos pensar que siempre después vuelve a salir el sol. Yo te deseo siempre lo mejor y me alegro de que sigas aquí con nosotros, te mando un beso enorme, y decirte que me dio mucha alegría volver a saber de tí.

Feliz tarde y un abrazo enorme.

okaza carlita dijo...

Mi noviembre fue igual, gris, frío, desanimado. Bienvenido diciembre!!!!