jueves, 24 de abril de 2008

COMILLAS




Comillas, como todos los pueblos marineros de la cornisa cantábrica mira al mar, a ese horizonte que, en tiempos pretéritos, le era incierto, porque el oficio de pescador, exige dosis de destreza y algo de suerte, y en cambio hoy, hace guiños hacia el NE, por el vuelco de su economía hacia el sector turístico sin que por ello, deje de seguir mirando a ese mar que les dió días de progreso y gloria.
Llegar a Comillas, es ir sorteando por una carretera vecinal, multitud de praderías con los matices verdes propios del norte, sin olvidar el descenso suave que hay que hacer para llegar al centro del pueblo.
Comillas; es seductora, atrae, embelesa y acaricia…Tiene en su casco antiguo, el mestizaje de un pueblo donde convivieron sus gentes sencillas y laboriosas, con la huella de la nobleza, y la actitud cultural del clero representada en su famosa universidad, y esa simbiosis, la hemos podido ver en aquella tarde cálida de febrero cuando regresábamos de Bilbao .
No tiene nada que ver la Comillas bulliciosa y colorista del verano, con la solitaria y sosegada del invierno yo, personalmente, prefiero esta última. Si, la prefiero para poder caminar por sus callejas estrechas, empedradas y con la pátina del moho por su clima, y poder mirar esa arquitectura popular que sabiamente sus paisanos han sabido construir, y para ello, no han dudado en levantar sólidos muros de piedra adornados con robustos corredores de madera, y en ese vigor de la construcción, se ve acoplado, un toque especial de coquetería femenina si, digo bien, un toque de coquetería, porque las macetas con geranios rojos están sabiamente colocadas en los corredores para seducir más aún, a quienes acudimos a la cita.
Comillas, ha tenido la inmensa suerte de haber visto nacer a Antonio López que en su época, supo aprovechar el esfuerzo de sus trabajo con la dosis de suerte que acompaña al hombre emprendedor y gracias a él, por sus calles, allá por finales del XIX principios del siglo XX han podido pasear personajes de la alta burguesía y de la nobleza, y esa impronta, se nota en algunos edificios de la morfología urbana. Sin arrogancia, Comillas, puede presumir de que de la sabia mesa del arquitecto modernista Gaudí, salieran los planos de “la residencia de verano” como la llaman sus paisanos, y en su fachada pudimos apreciar la impronta de este estilo. Y seguimos paseando para admirar la belleza de “la capilla- panteón” con estilo neogótico creo recordar, y al lado “ el palacio de Sobrellano” cuya fachada nos recuerda al gótico civil inglés. Ambas construcciones descansan sobre una pequeña loma tapizada por un impecable césped verde salpicado de árboles viejos y exóticos.
Fue una pena no poder llegar hasta “ la universidad pontificia” porque en un letrero rezaba” Disculpen las molestias”. Y de nuevo, regresamos al casco viejo para seguir por sus calles, y admirar el ayuntamiento viejo. En su fachada principal están incrustados medallones con los nombres de los arzobispos que se han dignado nacer aquí, y quiero creer, que gracias a ellos, Comillas goza de la famosa universidad.
La tarde en el mes de febrero tiene la osadía de escapar rápidamente y no hemos tenido tiempo para pasear a la orilla del mar como nos hubiese gustado pero, os aseguro que merece la pena visitar este pequeño puerto que si bien , en otros tiempos fue marinero, hoy mira a su pasado sabedor, de que su historia, ha hecho mella en su paisaje y a él siguen viniendo como antaño lo hacían los veraneantes que buscan el norte por sus veranos templados cuando no grises. Creo que sin Comillas, Cantabria hubiese sido diferente.



15 comentarios:

Tawaki dijo...

Un lugar estupendo. La última vez que estuve por allí fue en junio de 2004 y se podía pasear sin encontrar a demasiada gente.

Cantabria en general me gusta mucho.

Besos.

María dijo...

Comillas es un pueblo muy bonito de Santander, también lo conozco, es más, a la zona de Santander he ido varias veces, me gusta mucho su paisaje, todo tan verde, tan natural, precioso.

Un beso.

Mari Carmen dijo...

Yo también he estado varias veces en él. Es una preciosidad de lugar y el paisaje que lo circunda, bellísimo.

Buenas noches, Ángela. Me has recordado con esta entrada, que hace ya mucho tiempo que no visito Cantabria y Asturias. Será cuestión de ir pensando en hacer un huequito en la agenda :)

Un abrazo

Cecilia Alameda dijo...

El lugar es tan apacible como para quitarte el estrés, las prisas y los nervios que llevas arrastrando. Merece la pena detenerse auqnue lo hayas visitado con anterioridad.
Voy a buscar ahora las fotos de aquel viaje que hice, también en invierno, con humedad.

Marcelo dijo...

La verdad Angela que estoy aprendiendo más de España contigo y Mari Carmen, que todo lo que sabía antes junto. Sobre todo porque veo aspectos de la España actual que no tengo oportunidad de conocer en otros ámbitos. De veras la combinación de relatos y fotografías son muy buenas para los que no conocemos vuetra tierra. Un saludo!

okaza carlita dijo...

Gracias a ti, podemos hacer una visita virtual a sitios tan mágicos. Gracias por expresar tan poéticamente las maravillas de la costa cantábrica. Saludos.

Raquel dijo...

Yo también prefiero ver Comillas así. Siempre un gusto acercarse a ella.
Un abrazo

OnlyMary dijo...

Te imaginas mi cara leyendo tu entrada, Angela? Como una perdiz ( feliz).
Me encanta tu visión de este lugar tan especial para mí ; me encanta.Has escrito una entrada redonda.

Muchas gracias por escribirla, y un abrazo fuerte, fuerte

María dijo...

Angela gracias a tí por compartir tu blog, es un placer entrar a leer estos lugares tan maravillosos.

Un besazo.

isol dijo...

Se vé precioso y tranquilo,gracias por mostrarme tantas bellezas.Que tengas un buen día querida Angela

María José dijo...

Un artículo muy bonito sobre un pueblo igualmente bonito. Conozco bien el lugar, mi hermana vivió en Comillas unos años, y tanto el bullicio del verano como la paz del invierno le hacen un lugar maravilloso para vivir. Me encanta leerte.
Un beso, Maria José

Javier dijo...

Me has despertado el gusanillo de volver por el norte y disfrutar de esos paisajes y esas gentes maravillosas.

Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Que acabada descripcion la tuya
He paseado contigo, transportandonos a la época.
Cariños

celebrador dijo...

La Comillas del verano, como todo aquello en verano, prefiero eludirla; en cambio, a partir de mitad de Agosto en adelante mmmmmhhhhh

Y si llueve, ¡pues que llueva!

duendi dijo...

hay e estado yo tamb,me lo pase bien