viernes, 4 de abril de 2008

YO, TAMBIEN TUVE MI FIESTA


Querida Antoñita:
Hace tiempo que te debo carta lo sé, y hoy, sin más demora he decidido escribirte.
La última vez que nos vimos fue este verano, cuando estaba haciendo limpieza general, y de repente apareciste tú, estabas ¡esplendida! a pesar de los años transcurridos …Lo dejé todo, y nos sentamos a charlar plácidamente tomándonos unos refrescos en el salón… Allí, hablamos de nuestras vidas…De nuestros recuerdos de ¡tantas y tantas cosas que, habíamos vivido en nuestra adolescencia…!
¿Recuerdas cuando me contabas tu puesta de largo?. ¡ Qué lejos estaba yo de poder hacerlo!...Y, sin embargo, te escuchaba, y te imaginaba, en tu mundo ¡tan distinto del mío!. Tú, habías tenido la inmensa suerte de tener tu fiesta para lucir por primera vez tus anheladas ganas de ser mayor de edad. En tu gran día, tú, fuiste la protagonista, y todos los ojos estaban puestos en ti, porque estabas ¡ radiante!. Por tus fotos, pude ver y constatar que era cierto. Me comentabas como, hasta el fotógrafo había hecho una exclamación al verte.
El vestido te lo habían diseñado expresamente para ti, y como único adorno, llevabas un collar de perlas auténticas de tu madre. Hasta aquí bien. Lo que nunca entendí fue ¿por qué te hicieron sujetar en tu mano izquierda una flor con fingida naturalidad? ¿Es qué no eran suficientes los candelabros de plata con sus velas encendidas sobre la consola de caoba? ... ¿No era suficiente tu esplendida juventud?. ¿Por qué, a veces, los mayores se empeñan en adornarnos sin justicia…? .¡ No lo entiendo querida amiga!…
¡Con qué jubilo me contabas las miradas que te echaba Lorenzo! Cuando el fotógrafo te ordeno que miraras para el señor de la esquina, y tú, lo acariciabas con tú mirada, y él, te devoraba con la suya.. Estoy segura querida Antoñita que, aquellos momentos se te hicieron eternos… pero probablemente fueron los más hermosos de tu vida, aunque luego vinieran otros.
Ya ves, juntas nos hemos hecho mujercitas aunque, sospecho que tú eres mayor que yo…A través de ti, yo también tuve mi puesta de largo y, puedo asegurarte, que fue tan bonita como la tuya aunque no real… Y, ¿sabes por qué ?, porque mi diseñadora fue mi imaginación … Ella, me confeccionó mi traje de seda blanco roto, una mezcla del tuyo, y del de la Cenicienta. Con ramilletes de flores rosa palo sobre mis hombros ¡ ah! y una preciosa diadema.
Tampoco tuve fotógrafo para que aquel día, pasase a la posteridad… Ni falta que me hacía, porque mi imaginación, ya se encargaba de proyectar sobre mi pantalla los recuerdos…¡Ay Antoñita, cuantas ilusiones fuimos componiendo! ¡ cuantos retazos desordenados me vienen ahora a la memoria, de mi adolescencia!. Gracias a ti, yo también fui protagonista de mi fiesta. El argumento lo ponía mi fantasía… Y tú, el resto. Gracias BORITA CASAS por tus cuentos .

11 comentarios:

Mari Carmen dijo...

He leído muchísimo, desde que tenía 6 o 7 años, pero fíjate que nunca leí a Antoñita la Fantástica. Y mira que la he oído nombrar...

Una entrada preciosa, Ángela :)

Sylvia Reguero dijo...

Que bueno recordar a Borita Casas y sus cuentos de Antoñita .
Pero de esos no me queda ni uno,no así de Celia.
Yo creo que con poco o con más se vivia muy bien,yo tengo buenos recuerdos y por cierto... Rrecuerdos a la tata NICERATA.bSS.

Laura dijo...

Y pensar que hay mucha gente que se cree que Antoñita la fantástica es el otro nombre de Ana Obregón... En fin...
Qué gusto recuperar los libros de cuando entonces...
Un saludo
http://brujaroja.wordpress.com

Maribel dijo...

Objetivo alcanzado, con tus reflexiones me has llegado al corazón y me has hecho vibrar.
De la entrada de Im memorian sólo ha podido leer las primeras , todavía no estoy tan fuerte como pensaba.

Yo te añado a mi lista y tu puedes visitarme cuando quieras.
Mi puerta siempre está abierta para las buenas gentes.

Seguiremos hablando.

Un biquiño

Cecilia Alameda dijo...

Con los personajes de los libros vivimos historias que, aunque sean ficticias, repercuten en nuestra vida, en nuestro carácter. Algunos libros nos hacen cambiar de ideas, mejorar de carácter, reflexionar. Yo creo que la influencia de esos personajes de papel impedirá que los libros dejen de existir a pesar del impacto de las nuevs tecnologías que, con gusto, utilizamos.

Javier dijo...

Que bonito el ser capaces de introducirnos en otros relatos, eso dice mucho de sus autores y de nuestra sensibilidad. Que pena que ya no se lleve eso de la puesta de largo.

Un abrazo

Tawaki dijo...

A mí me suena el nombre, pero no leí ninguno de esos libros. En cualquier caso, sí que tengo un buen montón de historias en el desván, esperando a que vaya un día a rescatarlas.

Un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Que epocas.
Por aca era la entrada a sociedad a los 18 años.
Y por supuesto el esperado y soñado dia de los 15 años, en que nos pondriamos ese vestido preciosos, largo como de novias.
Otras èpocas, otra forma de ver el futuro, pero siempre igualmente son preciosos de recordar.... de vez en cuando.
Cariños

jdiana dijo...

Nunca leí a Antoñita la fantástica, pero si recuerdo mi niñez enmarcada por mi mundo de ensueños, lo que no encontraba en la vida, y a falta de libros, mi imaginación lo suplia.
Un abrazo

Mari Carmen dijo...

Hola, Ángela. Sólo quería decirte que en mi blog Vida y Sendero he hecho una mención a tu blog, por dulce y cálido. También he elegido un cuadro para tí.

Un abrazo,

OnlyMary dijo...

Preciosa entrada , Angela, preciosa.
Un abrazo