jueves, 1 de mayo de 2008

GRACIAS MAYO


Para mí; mayo, has sido un mes muy especial, porque has marcado mi vida muchos años, y te recuerdo con gratitud, y a la vez, con ganas de que por entonces, pasases rápido, muy rápido incluido tu hermano junio.
Siempre te recuerdo cuando, en aquellos cálidos y serenos amaneceres me levantaba, abría la ventana, y respiraba el aire fresco del nuevo día… A veces, era húmedo y cargado de esa pesada niebla que embriaga al norte y lo hace ¡tan distinto!, ¡tan especial!…
Después del aseo personal, llegaba a la cocina para hacer un aromático y fuerte café porque montones de apuntes me estaban esperando… Tenía que seleccionar estos o aquellos, era obligado ser meticulosa, ordenada, y metódica porque el horario de los exámenes era, como un centinela que te apuntaba con su dardo inquisidor si fallabas…
Tú sabías que, desde el día dos, las aulas se quedaban casi vacías y todos, sin que nadie nos obligara, nos hacíamos cartujos entre las cuatro paredes de nuestra habitación. Allí, el silencio era total, sólo se rompía por el paso de los folios pero, apenas si lo oíamos. Había que hacer ese esfuerzo que todo trabajo requiere… Y el nuestro era aquel, devorar hojas y hojas como ratones de biblioteca sin importarnos su contenido… Cada examen que hacíamos, era como quitarnos una pesada losa de encima, y así hasta el final.
Si las mañanas eran intensas, las tardes no podían ser de otra manera, y así un día y otro, hasta que por fin, llegaba julio para brindarnos la recompensa de la meta.
Entonces aquellos meses me parecían espantosos y trémulos… la cafeína hacía sus estragos y los nervios estaban a flor de piel y, sin embargo hoy, me parece que fueron hermosos, tiernos, llenos de energía y a la vez de rabia contenida por el esfuerzo del último repecho….
Aún recuerdo, cuando al llegar tus atardeceres, abría de nuevo la ventana, y se veía la ciudad envuelta en el crepúsculo, y la luz tenue de las farolas que poco a poco se iban encendiendo, y las calles se iban quedando vacías, y el silencio de la noche nos encandilaba para seguir hasta pasada la media noche. Gracias mayo por esos recuerdos tan vividos.

12 comentarios:

Marcelo dijo...

Que buena entrada Angela! Me ha quedado la intriga de saber en qué ciudad estudiaste...Será la deseada Gijón?

Graciela dijo...

Que recuerdos te trae Mayo querida amiga, escribes con gran sentimiento y creo que hasta llegue a sentir el aroma de tu café jaja, bello escrito.
Para mi mayo es un mes lindo pues es mi cumpleaños! Un beso, corazón. Hasta prontito!

otoño dijo...

Te cuento que a mí mayo no me encanta pero si embargo en mi país empiezan las lluvias y estas me provocan un montón de sentimientos encontrados tanto de tristeza como de alegría.La tristeza proviene de la nostalgia de mi niñez cuando en las tardes de lluvia mi madre me alistaba un chupón de leche caliente aliñada con el amor más profundo, como sólo una madre puede,hoy ella ya no está más.La alegría llega del rebrote de los campos de mi tierra cuando pletóricos de vida danzan al son de las gotas de lluvia.Olga.

María dijo...

Hola preciosa, ahora no puedo leerte, entrare en otro momento para hacerlo, es que vengo a decirte que estas nominada en mi blog para hacer un juego que es una encuesta si tu quieres.

Un abrazo y feliz fin de semana, luego me paso a leerte detenidamente.

Javier dijo...

Recuerdos de la época de estudiantes, hubo de todo pero yo sólo me acuerdo de los buenos momentos vividos. El problema que por las circustancias seguiré siendo un estudiante toda mi vida, la formación noo acaba nunca.
Por cierto yo odio Setiembre.

Un abrazo

María dijo...

Qué bonito texto y qué recuerdos tienes de Mayo.

A mí Mayo me encanta es el mes de las flores, de la luz, de los días largos, de las noches cortas, de la claridad, de la alegría, y además es el mes de la madre.

Feliz mes, feliz día.

Un besazo.

okaza carlita dijo...

A mi no me gustaba que mayo fuera temporada de fin de curso. Cumplo años en junio y siempre me tocaron exámenes y evaluaciones. Me gusta de mayo que es primavera, acá en México el verano es lluvioso pero me encanta la primavera, el calor, el sol intenso que cala la piel.
Besos y gracias por compartir tus recuerdos tan bellamente.

María José dijo...

Qué recuerdos... y cuanta razón tienes... mayo y junio eran interminables, es cierto, encerrada en el cuarto lleno de apuntes y mas apuntes, mientras la ciudad bullía en un ir y venir de gente disfrutando del buen tiempo y de las horas de sol y luz... aunque afortunadamente, los recuerdos que nos quedan son los buenos momentos, que fueron muchos y no las horas de encierro y nervios ante los examenes.
Un placer leerte, como siempre.
Un beso, Maria José

Susana de Argentina dijo...

Hermosos tus recuerdos Angela!!! y tan bien descritos...me gusta mucho leerte amiga!!! gracias por pasar te mando un beso enoooorme!!!!

Tawaki dijo...

Mayo y junio, con sus tardes largas y sus días de sol, sin llegar al calor asfixiante del verano, son mis meses favoritos. Pero claro, yo ya hace mucho que no tengo exámenes.

Un beso.

Abuela Ciber dijo...

Con todo cariño te he dejado un regalo en mi blog.
Gracias por siempre estar.

Mari Carmen dijo...

A mi me sucede como a Javier: soy la eterna estudiante. Mi madre siempre me dice... pero hija, tu siempre estudiando... Pues sí, porque me encanta. Y mayo para mi tiene sabor a exámenes también, y a trigo que madura, porque entre examen y examen allá que nos íbamos, en Nava de la Asunción, por el camino que bordeaba los trigales. Exámenes y espigas es uno de mis mejores recuerdos :)

Un beso, Ángela